domingo, 20 de febrero de 2011

"El sonido de las gaviotas"

 Es de noche y por la ventana puedo ver que hay fuera, veo las diminutas gotas caer y empapar todo lo que se mueve bajo un basto y apabullante cielo gris. Enciendo mi chisquero y prendo el tabaco, la mixtura que ella me trajo, arde suave y lentamente, como cuando me toca, oigo de fondo el piano de uno de los maestros de la música contemporánea, la brisa se cuela a traves de los tablones podridos de mi ventana, desdibujando sonidos, risas profundas del mas alla y noto algo, un escalofrio de ultratumba que recorre mi ser, me envuelve y me aprieta con fuerza.
Levanto la vista del teclado y miro a mi alrededor, pese a que este cuarto este lleno de cosas reparo en muy pocas de ellas, como si las demas no tuvieran forma fisica y estuvieran muy lejos, como si fueran sombras de algo mas tangible y que esta lejos de mi alcance, cosas que fueron un sueño pero que ahora carecen de valor para mi.
Veo una rosa y me duele el brazo. Veo la pipa que nadie toca y que me acompaña cuando ella no esta, la observo detenidamente, se cual es el siguiente paso y dejo de producir ese sonido ritmico, ejecutado con maestria por mis dedos, ese teclear constante, que a veces ni yo mismo soy capaz de seguir, dejo de escribir y leo todos estos pensamientos... Enciendo su pipa, ella no lo sabe pero le he puesto nombre y la idea para ello, me la ha dado sin quererlo ella. Bonito galimatias verbal, sigo viendo, escuchando y un fuerte golpe, un estruendo abismal, golpa con fuerza las puertas de mi mente, es EL.
Hacia tiempo que no tocaba a mis puertas y siempre que lo hace, es para destruir o sembrar las semillas de la duda y el desconcierto, me levanto de mi escritorio lentamente, no tengo miedo pues ya somos viejos conocidos, aunque no sabria si catalogarlo de amigo o enemigo, preparo un asiento en el hall mas lujoso de mi subconsciente, me acomodo en el y...

"Las paredes son rojas con rombos negros, el suelo sin embargo tiene un gran constraste, si lo miras con detenimiento, parece un enorme tablero de ajedrez en diagonal, es relajante pero solo hay una constante en este hall que me ayude a concentrarme, los rombos. Visto de traje negro, camisa almidonada blanca, corbata negra con finas lineas blancas y un chaleco de seda, de esos que tanto me gustan, en el bolsillo derecho, ese toque de elegancia, un reloj de bolsillo. En el hay una hora marcada, 3:49 de la madrugada, minutero y secunderos se mueven hasta que comienza a sonar un piano. Que sonido tan hermoso, la verdad es que mi subconsciente sabe lo que me gusta.
Estoy sentado en una silla de estilo victoriana, con espaldar azul marino y delante tengo una pequeña mesa, del mismo estilo. Encima hay dos copas de vino y un tablero de ajedrez, soy blancas y ya he hecho mi salida pero no hay rival, a lo lejos oigo tacones, solo pueden ser tacones, ese sonido es inconfundible y por el ruido, me imagino que imagen aparecera ante mi, se que treta me ha vuelto a preparar.
Me relajo, tranquilo y preparado para lo que se avecina, tomo la copa de vino y lo huelo, es todo tan real, y pensar que este es el salon de la histeria, del miedo, este es su reino pero yo soy el creador, todo es tal y como yo quiero que sea...
 -Sabes que no es del todo asi Rafa- Sabia que usaria esa imagen contra mi, 1.50 de altura, pelo rojizo y esos rasgos que hacen que me vuelva loco, un hermoso vestido de noche y esa sonrisa, su arma mas letal.-Aqui yo soy la dueña y puedo hacer lo que me plazca.
Sonrio y hago  un gesto con la mano libre, la silla se mueve y deja el espacio suficiente para que ella pueda sentarse, es tan sensual, cada uno de sus movimientos, cada una de sus miradas,  EL la esta reproduciendo a la perfeccion y debo felicitarlo.
-Enhorabuena, estas consiguiendo meterte muy bien en el papel y  no me estas decepcionando. Discúlpame, por cierto si he empezado a beber sin ti pero se que no te importaria.  Creo, querías charlar conmigo,¿no es asi?- Y automaticamente comienza a sonar un ritmo distinto,  ella sonrie y toma su copa. Observa con atencion el tablero y yo observo sus manos, sus brazos y sus claviculas, finalizadas en ese cuello en el que  por las noches de amor, me escondo y divierto. Lo ha hecho tan bien, que incluso a reproducido a la perfeccion esa pequeñña cicatriz en su brazo derecho, es increíble. Con delicadeza mueve su peón y se encara a mi, observo pero no quiero jugar otra vez a este juego de mentiras,a este juego de que pasara, al engaño de mi mismo.
-¿Que quieres?No estoy para juegos, dime lo que tengas que decir y lárgate de aquí.-
-¡Oh! Que chico tan impulsivo, sigamos jugando, no quiero darte el placer de algo rápido, ¡ ji ji!- Mi entrecejo se contrae y mi chaqueta se abre con solo un pensamiento, noto el peso de la recién aparecida sobaquera y veo el revolver, rápidamente ,me levanto y con violencia tiro la mesita a un lado.

La escena se para un segundo y veo como la mesa comienza a desaparecer, se hace cenizas y es una imagen hermosa, cada ficha, el tablero y la copa, todo se deshace...

Desenfundo el revolver y apunto, el cañón es hermoso, en el se ve escrito "Bluerose", con cachas de madera y si no me traiciono a mi mismo podría adivinar que llevar unas flechette de su calibre.

-Lo preguntare solo una vez mas sino disparare, ¿Que has venido a hacer aquí?.
-Quiero preguntarte algo, es así de simple, luego me marchare.- La observo y asiento esperando su pregunta, es raro, la veo confiada, no me había pasado antes, normalmente suele ser un poco mas agresiva por decirlo de alguna manera.- Sabes perfectamente cual es mi pregunta, sabes por que tengo esta forma pero no se que demonios me vas a responder. Así que iré directa al grano, ¿podría ser ella?-Y esa pregunta hace que lentamente baje el arma.

...Todo se deshace menos una cosa, una pequeña ficha blanca, algo frágil en apariencia, fijo mi vista con atención y ya no esta.

Y solo tardo un segundo en apretar el gatillo, veo como lentamente el martillo se levanta como consecuencia de mi acto, baja rápido y brutal rumbo al tambor, ahí lo espera el culo de una bala, que saldrá disparada por el cañón estriado del revolver, no sin antes dar un pequeño fogonazo, propio de todas las armas de fuego. La trayectoria se dibuja clara y finalmente golpea el objetivo...La pata de la silla de ella.
Noto que hay algo en mi mano, esta frió pero es de tacto suave. Alzo la cabeza y veo el cielo estrellado y una hermosa luna lo corona, me acerco hasta ella, que no es mas que EL disfrazado y pongo sobre su regazo la reina blanca de aquel tablero que es mi corazón, le doy la espalda y el piano deja de sonar, ella hace equilibrio para no caer de la silla.

-Podría serlo, no es una cuestión mía, sabes lo que siento hacia ella y sabes lo que voy a hacer. No me hagas perder el tiempo con preguntas como estas, haces que piense que eres estúpido y que no me conoces. Pregúntale a los dioses, al destino a los hados, si es ella. No importa sino lo es, se que la quiero y se que daré el siguiente paso- EL había tomado su verdadera forma, esa que tanto me desagrada pero que es parte de mi.- Ahora si me disculpas, tengo asuntos que atender en el mundo real y te hago una advertencia, la próxima bala ira a tu cabeza y sabes que te puedo matar.
-No, no puedes. Como vas a matarme, nadie puede, ademas para ello necesitas saber mi nombre y tu no lo sabes, ...¿Verdad?- Sus palabras sonaron extrañas mientras se desdibujaba y desaparecía.
-Miedo, duda, celos,rabia, se quien eres.-Susurre para mis adentros.

Y entonces, lentamente me deje caer hacia atrás, mientras oía el sonido de las gaviotas y el piano."

Miro mi reloj y son las 4:27 de la madrugada, es tarde y debo acostarme, la persona que quiero se enfadara si se entera y lo hará, yo mismo me he delatado. Pero sabrá perdonarme.

Un saludo,

Raphael.

P.D.: Siempre hay una salida, luchad mis valientes, pues esta vida no es para los timoratos y cobardes, esta vida esta para luchar y amar. ¡AMAD Y LUCHAD!

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