Alquimia, el arte de la transmutacion, durante mucho tiempo, grandes filosofos, medicos y sabios varios pensaron que este arte se limitaba a la transformacion del plomo en oro, sin darse cuenta de que tenia algo mas, un toque magico, una atraccion fatal que les impedia huir de este arte una vez experimentado con el. Y es que, la alquimia, es algo mas que la transmutacion de metales burdos en preciosos, la alquimia es el trabajo constante y persistente del alma, alejar la delirente personalidad humana, esa que nos insiste en el autosufrimiento, del espiritu y llevarla a una senda mas, por asi decirlo, divina. Y es que la alquimia, es el trabajo, el perfeccionamiento, del alma humana.
Si sabemos que la alquimia es el trabajo del alma, ¿con que ingredientes trabaja?,¿que actitud debemos tener antes nuestros problemas?,¿en que creemos si somos "alquimistas"?. Todo esto tiene faciles respuestas, lo realmente dificil es el trabajo personal, la autorealizacion, el pararnos a contemplar nuestro alrededor sin deseo de imposicion sino ser capaces de adaptarnos al medio y fluir en el, como fluye el agua en un rio. "Ser agua", amigos, esa es la respuesta.
Trabajaremos con la sonrisas, con las lagrimas, con el llanto del alma, con la quietud serena de esta, trabajaremos con lo bueno y con lo malo, trabajaremos el que he denominado, "Estado de Poker", aquel estado de quietud, de normalidad, en el que nadie sabe que sentimos y como lo sentimos, para asi, nosotros poder trabajar en el sentimiento y transformalo, o con practica, acabar haciendolo, en algo positivo o al menos tanto como podamos.
De nada sirve que digamos lo positivos que somos, si en nuestro interior, llevamos un negativista. Por eso y lo mas importante, es pararno a pensar, a analizarnos, saber que somos y como somos, ya que no se puede negar la simiente que crece en nuestro interior. Asi, cuando descubramos como somos, con el arte del cambio, potenciaremos lo que somos y seremos mejores. Asi, si, llevamos un poeta en nuestro interior, solo exaltaremos esa faceta en nuestro interior. Estaremos especializados en aquello que somos y aqui surge una nueva pregunta, ¿Y los demas aspectos que nos quedan, que haremos con ellos?. Pues bien, primero potenciaremos uno, lo llevaremos a lo perfecto y luego, simplemente trabajaremos el resto, tanto como nos sea posible, sin descuidar nuestra especializacion.
Y por ultimo, las creencias, ninguna. Se puede ser un amante del cambio siendo budista, cristiano apostolico y romanico o islamista, ya que la vida, la felicidad, es la unica creencia que se busca y aun no conozco una religion que nos busque la felicidad y autorealizacion del hombre.
Un saludo,
Raphael.
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