miércoles, 4 de mayo de 2011

Mr. Rompestrellas

"Grimmir Rompestrellas caminaba por las sendas de sus antepasados, recordaba cada uno de los agravios a el y su familia, cada insulto, cada vez que lo desmerecieron. Se movian en su cabeza como se mueven los peces en una pecera, dando vueltas, nadando alegres y sin chocar nunca contra el cristal. Pero esos peces no eran de colorines precisamente, algunos eran los peces del despecho, de la rabia, del odio, de la mentira pero cada uno de aquellos putos peces tenia su propia historia y siempre martilleaban su cabeza como un martillo golpea el yunque del maestro de forja.

Balanceo su hacha de mano arriba y abajo varias veces, como para asegurarse de que aun estaba ahi, de que no estaba absorto en la pesadilla de su mente. Estaba roto, le dolian los pies y tenia los harapos rotos, llenos de barro y sangre enemiga, los malditos orcos no se acababan nunca y estaba cansado de matar a aquellos mierdecillas, necesitaba algo mas grande, un reto que le arrancase el alma de su pellejo cansado pero no podia avanzar ni retroceder, estaba estancado en aquella lugubre situacion. Estaba cansado de todo aquello, queria olvidar de una vez, olvidar de una vez por todas el dolor e irse a buscar una muerte digna, el triunfo, la gloria y el ser recordado. Malditos dioses...los dioses, claro. Iria al Templo de Grugni y le pediria que le quitase la memoria, asi podria irse a morir tranquilo."

Asi fue como empezo la historia de Grimmir Rompestrellas, de enano caido en verguenza a señor de su montaña y al fin llego al Templo de Grugni y la propia Valhaya lo recibio...

"-Dime hijo de la montaña, ¿Que quieres?
- Quitame los recuerdos, quitamelo todo, la memoria, lo bueno y lo malo. Solo quiero morir tranquilo, no atormentarme con lo que paso tanto tiempo atras. Hazlo, por favor.
- Pero eso es irreversible, lo sabes. Nunca recordaras a tus amigos, ni a tu mujer, nada. Solo el vacio.
-Hazlo y hazlo rapido antes de que me vuelva loco.

Valhaya le arrebato la memoria y la hizo fisica, creo una runa. una que nunca existio, era la memoria de Grimmir y la forjo ella misma en su hacha. Se la devolvio con un fulgor rojizo, cada vez que la blandia dejaba una haz de ceniza rojo, era el haz de su miedo, de su odio. Aquel hijo de la montaña moriria con la gloria merecida de un hijo Grugni.

-¡¡JIJIJIJIJI!!- Eso fue lo unico que se oyo mientras Grimmir Rompestrellas se alejo del templo, habiendo recibido lo que pidio...

 En algun lugar del panteon de los Grandes Padres...

-¿Hemos hecho lo correcto?.
-No lo se, querido mio pero ese hijo nuestro, necesitaba aliviar su carga. Que el destino elija su fin y que sea todo lo glorioso que pueda.- Pero Valhaya se callaba algunso secretos, algunas piezas del destino de Grimmir que no lo dejarian morir rapidamente."

Un saludo,

Raphael.

P.D.:A veces los recuerdos del pasado nos la juegan, como deshacernos de nuestra vivencias, en el mundo real no hay dioses piadosos que te libren de tu dolor, no hay gloria ni honor por ninguna esquina. Lo unico que queda es luchar por un mañana mejor, por cubrir nuestros enfangados recuerdos con colores de un mañana.

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